En la sección Grandes Carreras MTB les ofrecemos en esta ocasión al Grand Raid que es una de las carreras de MTB Marathon mas demandantes del mundo que en este 2009 cumple 20 años de realizarse año con año en Suiza, a continuación una reseña de la carrera por nuestro gran amigo Juan Calderón mejor conocido como ”Calderas” quien junto con Antonio Hidalgo corrieron esta épica carrera, Juan es Chihuahuense radicado en Suiza y esta en contacto constantemente desde alla con Perros MTB Crew, ambos del equipo Naora con ya casi 10 años como equipo de aventura, tienen varios Retos Rarámuri, un Reto Hidalgo y muchos otros menos importantes, algo muy destacado es que Toño corrió el Iron Man de Brasil.
Grand Raid
http://www.grand-raid.ch/
Viendo al Cancellara y sus proezas ni quien dude que los suizos se la discuten en eso del ciclismo de
ruta, pero por número de campeones todavía les va mejor en el ciclismo de montaña. Cosa que no
es de extrañar por su insuperable cultura y tradición ciclista, junto con su terreno perfecto para la
práctica del mismo. Kilómetros y kilómetros de rutas y más rutas de todos los tipos y gustos bien
acondicionadas rematadas con las espectaculares subidas de los Alpes, que como dicen dos o tres, en
las subidas es donde entrenan los campeones.
Teniendo este marco pues tampoco es de extrañar que también tengan competencias de montaña
en donde todos los ciclistas de montaña quisiéramos participar (ya no digo competir). Sobretodo
destacan las MTB Maratón. Por regla y siendo en los Alpes, pues todas tienen vistas insuperables.
Eiger-Challenge , Swiss-Master y Monte-Generoso ninguna baja de los 5000hm acumulados y eso las
convierte en verdaderas pruebas de Titanes. La comparación no tiene cabida pero como mera
referencia, la subida de San Antonio no llega a los 600mts.
Pero la prueba más prestigiosa y más pesada de Suiza es el Grand-Raid: +5430hm en 121kms.
Seriamente planeada para que la terminen sólo los preparados. Empieza en Verbier (justo donde
Contador dejó bien claro que es el mejor ciclista del momento) con una subida de unos 800mts,
luego se alarga hasta llegar a Hérémence donde siguen otros 300mts que nada más sirven de
antesala a otros 1000mts; llegando a la cima la subida cede –obviamente- pero hay que rodear el
Alpe y eso aunque parezca plano cuesta mucho por lo exigente: frenar, arrancar, tensar, apalancarse,
tirar de la bici, bajar el pie.. una y otra vez termina por agotar. La cima es especular; sobretodo
porque desde ahí se tiene la mejor vista posible de la montaña más perfecta del mundo: el
Matterhorn aunque ni chanza ni aire para disfrutar del momento. Tan sólo esa cima es la meca
buscada por mucho bikers aventureros.
De lo que sí te das chanza estando en la cima es de darle una ojeada a lo que te espera. Al ir
rodeando la cima del Alpe se va abriendo la vista del enorme Alpe de enfrente que es el siguiente a
subir. Increíble, se ve enorme, un descomunal muro. Los pueblitos de en medio parecen meros
puntitos y de plano no se ve por donde y ni como se pueda subir. Soy un ciclista modesto –hasta
chafa diría yo- pero viendo que soy capaz de subir esa mole me cae que algo bueno he de tener.
Pero claro, antes de empezar a subirlo hay que bajar de la cima donde estamos. Zig-zageo sobre
camino muy bueno sin problemas a no ser por lo largo que termina por cansar de tanto frenar. Al
final mordí el polvo pero nada grave. Aquí queda claro que también las bicicletas son exijas al
extremo.
Última subida, la más perra: 1450mts en 19kms.
Así, de bajada, se llega a Evolène. La base de la subida de ~1450mts en 19kms. En Suiza hay otras
competencias con subidas hasta un poco más altas, pero lo que catapulta al Grand-Raid como la más
exigente es que tiene varias subidas de por lo menos 700mts y sobretodo que siempre va de menos a
más; es decir, las subidas cada vez son más altas y pesadas dejando para el último, justo cuando vas
más cansado, la más pesada.
Los 1eros 300mts de elevación son los de mayor inclinación y por eso resultan tremendamente
desgastantes. Esa parte termina en donde empieza una parte técnica en medio de un bosque. Pero
es un bosque sobre el canto de un Alpe; es decir, vas pedaleando como tirando de la bici hacia a el
Alpe. Esa parte técnica es la única que cede un poco en altura de toda la subida pero de poco o nada
sirve.
El remate de la parte técnica es una subida que no llega a los 50mts de desnivel pero muy inclinados
y con zacate mojado que resultan demoledores para las piernas.
Ahí está otro caserío desde donde se puede ver el Alpe desde donde venimos. De verdad que esta de
locos. Por donde lo bajé? Como diablos lo subí?
El pueblo es un repostaje que sirve para descansar y hacer recuento de daños. Para salir del caserío
hay que pasar por una vereda entre la maleza que va –para variar- de subida. Esa vereda
teóricamente es fácil pero trayendo tantos metros de subida en las piernas, se vuelve una trampa.
Como sea, la zona es corta, se supera y se agradece llegar de nuevo al camino aunque siga de subida.
900mts más de subida.
La subida, la subida, la subida. A partir de aquí adquiere el término de Titánica. Este re-comienzo le
da un aire a Majalca por estar rodeada de pinos y con muy buen camino; aunque Majalca con sus casi
400mts se queda muy pero muy corto en cuanto a altura. A partir de aquí hasta la cima restan
900mts de subida; es decir ya van 500mts de la subida mas los metros acumulados de los otros Alpes.
Causa mucha admiración ver a los que suben con soltura y hasta te puedes dar el super-lujazo de dar
dos o tres pedalazos a un lado de ellos; pero lo normal para la gran mayoría es ir dando lastimas, a
vuelta de rueda y en estado catatónico. A veces tan lento que al odómetro le cuesta registrar la
velocidad; aun así, se va tan desgastado y con tan poco control de sí mismo que hasta las curvas en
subida perecen sumamente peligrosas (Jaaaaaaaaa!!!).
Voy que doy pena, pero sin dejar de pedalear. Ahora es cuando agradezco y me sacan a flote aquellas
lecciones aprendidas cruzando las sierras de los alrededores de Coyame. A darle que no hay de otra.
Ojala pudiera transmitirles lo impresionante del escenario, pero todavía más quisiera transmitirles la
dimensión de tanto pedaleo, de tanta subida.
Después de mucho sufrir se llega a donde los pinos ya no crecen y se abre la vista. De inicio te
piensas que ya estas cerca de cuando menos llegar al repostaje; pero nada, la mera cima del alpe es
enorme. Sigue el dolor, sigue el cansancio y más que nada, sigue crece y crece la frustración de no
avanzar, de no llegar a ningún lado a pesar de tanto sacrificio. Y cuando superas un trecho ves que
sigue otro. No cabe en la cabeza como se sube tanto.
A vuelta de rueda. Sin control. Sumamente desgastante. Dolor terrible en las piernas. Separar el pie
del pedal es mortal y cuesta una enormidad. Hacerlo significa perder el “ritmo” y resulta imposible
volver a pedalear así que a caminar por un trecho. Eso nos pasa a casi todos. Debilidad extrema. Esta
es historia de muchas competencias pero sin duda esta es la madre de todas.
Claro, al ver el repostaje al alcance casi todo sacamos fuerzas supongo que por los “faros” de los fans
y nos aventamos el último trecho pedaleando como si anduviéramos sobrados. Así se llega a la
Viellie. De ser hasta ahí la carrera hubiera estado perfecta. Pero nada. Hay que aventarse lo que se
supone ya el punto final al desafío. Yo tengo cierta cara de satisfacción pero veo que soy el único y
pronto comprendo mi error.
El Paso de Lona
De la Viellie (que es una mera capilla) se sale por una vereda imposible de aguantar, pero eso no es lo
malo. 1ero no hay que pararse por que los tiempos de neutralización son muy exigentes. Enseguida
empieza la cereza del pastel. La parte más famosa del Grand-Raid. Es una subida de no más de
700mts de largo y a lo mucho 200mts de alto –exagerándole- más o menos como el Cerro Coronel
(conste que soy pésimo para las comparaciones) y que se llama El Paso de Lona. Bueno y sano no es
demasiado pero con tanto recorrido acumulado las piernas explotan y se convierte en la parte más
dura de superar que ya es mucho decir. Son los últimos metros de la subida de 1450mts.
Sea como sea se sube. Ahí fue donde recibí el SMS de que Toño mi concuño ya había cruzado la
meta. Eso levanta el ánimo. Estando en el techo de la competencia todo cambia, incluyendo el día. Y
como digo, el cuerpo es extraño y si 10 min antes estaba .m.u.e.r.t.o. como nunca antes, ahora ya
estaba listo para el otro round.
En la cima
La vista es espectacular. El escenario increíble. La cima de un Alpe. 4kms de largo por veredas de
tierra de cancha de tennis perfectamente dibujadas entre el zacate muy fino. Pocas piedras. Vista
abierta que permite anticipar movimientos. Casi siempre de bajada suave con curvas y ciertos
escalones no muy graves pero que le meten emoción al asunto. Para colmo un lago de otro planeta.
Vean las fotos de la página. El mejor lugar donde he estado para darle a la bici.
Si durante toda la carrera estuve entre los más malos de la competencia, aquí me desquité con
creces. Me “aventé a la carga” entre las filas de los Elite. De verdad, ha sido el momento ciclista que
más he disfrutado en mi vida.
Luego, del otro extremo de la cima del Alpe hay que superar los últimos metros de toda la
competencia. Son pocos pero duros, duros a más no poder pero ahora sí con la plena seguridad de
ser los últimos que subes. Te lo grita el montón de gente que hay por ahí. Llegas al último repostaje
en la parte de más altitud de toda la competencia (2800mts). De ahí es la vista más famosa y más
espectacular del Grand-Raid. Una presa en medio de los Alpes y alimentada por el Glaciar de donde
nacen el Rhin y el Rhon.
La bajada de 15kms y muchas, muchas piedras.
Ahí paso otro rato ahora si disfrutando del “éxito”. Tomando fotos y explicando que hacia un
mexicano en esos lugares. La verdad no me quiero ir. Siguen 15 kms de bajada hasta la meta cosa
que a mí me hace sonreír pero de nuevo me lo dicen con cierta cara de advertencia. Digo, 15kms de
bajada son el sueño de todo biker. Se empiezan muy bien y muy rápido.
Se llega a la cortina de la presa y justo ahí empieza una bajada muy fea. Muchos pedazos mejor a pie
que caerse aquí es mortal. La bajada es muy larga y extremadamente tensa, tanto que los antebrazos
y muñecas pagan la factura. Hay que pararse segundos a sacudirse el dolor. Terminan odiándose las
piedras. Discos y full-suspension indispensables.
Así, de pronto el terreno se empareja, sale el zacate y se llega a la meta. Guau, que satisfacción
haber llegado y haber llegado todavía con aire. Me da un orgullo malsano de ver un par de
chihuahuense cruzar esos sendos Alpes.
Para fotos: http://www.grand-raid.ch/Photos.html
En Resumen
El Grand-Raid tiene varias subidas muy altas y va de menos a más. Eso hace que los niveles de
desgaste y la enorme frustración de ir viendo como en vez de llegar el reto se va acrecentando, sean
las cosas más difíciles de superar. El terreno es sumamente exigente para ciclista y bicicleta. Los
tiempos de neutralización presionan mucho. Se termina traumado de tanta subida sin fin y odiando
las bajadas tan largas y con tantas piedras.
Lo mío era terminar. Me la aventé de lastima. Quedé más que satisfecho de la experiencia de
aventarme el Grand-Raid y eso, junto con el empujón del Toño fueron el impulso para ponerme
entrenar como se debe.
Así que a entrenar, para subir Urique (1650m en 14kms).
4 Responses to “Grandes Carreras MTB: dos Chihuahuenses en el Grand Raid de Suiza”




Pues se agradece que publiquen la reseña que como le dije a César, es muy satisfactorio aventarse el Grand-Raid pero todavía más si se puede compartir con gente de Chihuahua.
El Grand-Raid nos lo aventamos Toño Ordoñez de Delicias y yo de Namiquipa como integrantes del equipo Naora.
Un saludo
El Calderas
!Espectacular!!!!!!!!
Enhorabuena Juan!
Saludos desde el CIMAV.
Sip; los Alpes suizos son especialmente espectaculares. Todavía 20 veces más si te los avientas en bici y compitiendo.
Y que tal Jonathan, da gusto saludarte. Eso del “enhorabuena” claro que también se agradece pero casi ni aplica porque siendo sinceros yo más bien fui “a ver si se armaba terminar” y pues si se armó. Padre el Toño, que llegó 2 horotas antes que yo. De paso, saludos a las dos lics y que tengan cierre de año muy tranquilo.